Nada más rentable en términos de voto que apelar a los más de nueve millones de pensionistas y defender la política económica del Gobierno como la única garante del crecimiento económico y la sostenibilidad de la Seguridad Social.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro  anunció que en la próxima legislatura habrá cambios en el modelo de financiación de las pensiones. Una revisión del Pacto de Toledo, que implicaría que algunos de estos subsidios pasen a financiarse mediante el Presupuesto.

«Los pensionistas tienen que tener garantizado que el Estado estará siempre detrás de ellos y que hará las aportaciones correspondientes para garantizar su cobro», explicó Montoro. «El cobro de las pensiones no puede ponerse en duda», destacó el titular de Hacienda como «mensaje de tranquilidad».

La idea de estudiar la financiación de las pensiones ya ha sido planteada por el Ministerio de Trabajo de Fátima Báñez, que trabaja con la idea de que las de viudedad y orfandad pasen a costearse directamente con las cuentas públicas, y no mediante las contribuciones de los trabajadores. Esto afectaría a 2,3 millones de pensiones y aliviaría a la Seguridad Social de un coste superior a los 1.600 millones de euros. Los miembros del Gobierno consultados por este diario emplazan los cambios al 2016, aprovechando la renovación del Pacto de Toledo.

Montoro también aprovechó su discurso para advertir de que «la estabilidad política es la mayoría que representa el Grupo Parlamentario Popular» y advirtió que cualquier alternativa en el Ejecutivo generaría «incertidumbres» y detendría la «enorme maquinaria económica» puesta en marcha, según por él, por el Gobierno que dirige Mariano Rajoy.

Su discurso fue calificado por el resto de fuerzas de «electoralista» pero encontró también una réplica a su medida. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, acabó su intervención con el anuncio de siete propuestas económicas que ejecutará si llega a La Moncloa, después de decir que los Presupuestos son el «programa electoral» del PP. Sánchez se esforzó en desmontar el balance económico del Gobierno y apuntó también a los desequilibrios en la Seguridad Social para, al contrario que Montoro, concluir que «las pensiones peligran» porque Rajoy está al frente del Ejecutivo.

Recaudación ‘raquítica’

El líder de la oposición explicó que se han recaudado 5.000 millones menos de lo previsto en 2012 y 8.000 en 2013. Y esto ha sucedido «por los recortes y el yo lo hago más barato del señor Rajoy. El presupuesto de 2015 decía que los ingresos por cotizaciones crecerían un 7% pero «entre enero y junio han crecido un raquítico 1%». «Estamos -dijo Sánchez- ante la recuperación con menor intensidad de recaudación de la democracia por la reforma laboral y su modelo de crecimiento, más propio de un país emergente que de la cuarta economía de la UE».

En contra de las tesis defendidas por el ministro, el dirigente socialista señaló que si no cambia la política en 2016 la Seguridad Social recaudará «10.000 millones menos de lo previsto y en poco tiempo se acabará la hucha de las pensiones». «Sólo un cambio de Gobierno podrá recuperar la solvencia de la Seguridad Social», declaró.

De nuevo con los pensionistas convertidos en un gran activo de voto, Sánchez prometió que si es presidente convocará a todas las fuerzas para renovar el consenso sobre las pensiones del Pacto de Toledo y garantizar su financiación. Advirtió también que el incumplimiento de déficit obligará a Rajoy a hacer «recortes masivos» si gana.