“Migajas”. Así califican algunos jubilados leoneses, y no sólo ellos en España, la oferta económica que les acaba de llegar de la mano de la empresa Mundiplan en compensación por los desastres acumulados que sufrieron en su viaje del Imserso de este año en Tenerife y que les hicieron ‘amotinarse’ y presentar todo tipo de quejas formales, tanto por el retraso mismo durante días de los vuelos como por el cambio de hotel sin previo aviso y las condiciones que éste les ofreció durante su estancia, según informa Salamanca24horas.com

La carta, firmada por la responsable del departamento de Calidad de Mundiplan (unión temporal de empresas formada por Iberia, IAG7, Alsa y Gowaii), curiosamente rebate todas aquellas quejas presentadas en este caso por varias familias leonesas, asegurando que todo estaba perfectamente informado y las condiciones no eran ni mucho menos tan malas, por lo que deniegan su petición de reintegro completo del dinero gastado.

Pero curiosamente a continuación añaden que “les ofrecemos un abono el 10% del importe íntegro del viaje”, lo que en el caso de uno de los leoneses afectados se eleva a 117,58 euros. “Migajas, una limosna”, repite Saúl Rodríguez, quien recuerda con enorme desagrado la situación y el cúmulo de despropósitos.

La carta añade a continuación que “en caso de que no notifiquen de forma expresa comunicación en contra, se da por sentado este importe, quedando resarcido y rechazando emprender ninguna reclamación o acción legal alguna por el asunto en cuestión”.

Una situación que está haciendo pensar a los afectados por toda España, como les ocurrió a los leoneses en los apartamentos del Hotel Pez Azul del municipio de Puerto de la Cruz, dado que según alguna organización de consumidores como Facua las vías para continuar la reclamación de devolución del dinero pasarían por un laudo que Mundiplan no tiene por qué cumplir; o bien interponer una demanda civil en Madrid -donde Mundiplan tiene la sede- con el consiguiente gasto en abogados y tasas entre otros quebraderos de cabeza, y una espera mínima que se estima en un año para, con suerte, que el ‘veredicto’ de Consumo le suponga la imposición de una sanción económica a la empresa.

Cabe recordar que la gestión, por primer año, de los viajes para la tercera edad del Imserso ya le ha salido algo caro a Mundiplan, ya que este organismo público le impuso hace semanas una sanción económica de 1,9 millones de euros y estudia una medida aún más drástica y perjudicial para la UTE que sometió a los jubilados a condiciones de ínfima calidad y falta absoluta de información: retirarle la millonaria adjudicado para 2016-2017 por parte del Ministerio de todo el programa que afecta a las vacaciones de los jubilados en las islas Balares y Canarias, precisamente donde este año se sucedieron cientos de casos como el de los leoneses.