El pasado mes de diciembre se inauguró el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) en el municipio madrileño de Alcobendas, un nuevo espacio de divulgación científica gestionado por  la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

La nueva sede cuenta con más de 3.000 m2 de exposición que albergan más de 500 piezas de nuestro patrimonio histórico y científico, así como más de 2.000 m2 de aulas que se destinarán a talleres y actividades educativas

El Museo ofrecerá durante todo el año 2015 la exposición temporal  “Biotecnología. Calidad de vida”, coincidiendo con la conmemoración del Año de la Biotecnología en España. El objetivo de esta exposición es acercar el conocimiento biotecnológico y sus múltiples aplicaciones a la vida cotidiana de manera sencilla, amena y rigurosa, haciendo especial hincapié en la investigación que se realiza en España en éste área.

La colección permanente del Museo, conserva más de 15.000 objetos entre instrumentos científicos, aparatos tecnológicos, vehículos de transporte, máquinas herramienta y herramientas industriales. Desde el siglo XVI hasta la actualidad, la mayoría de las piezas proceden de colegios y centros de enseñanza secundaria, universidades e instituciones científicas, colecciones particulares y donaciones.

Microscopios del s.XVIII; objetos del precinema o los precursores del cinematógrafo,  como la linterna mágica, praxinoscopio, zoótropo, muñecas javaneses, placas de proyección…; objetos para la higiene y la salud como biberones, sacaleches, escupideras, además de balanzas de farmacia, frascos y albarelos, lancetas, o distinto material quirúrgico como sierras de amputar o trepanadoras, el sillón de dentista y un completo gabinete de ginecología de mediados del XX; lavadoras, planchas, batidoras de principios del s.XX; avionetas, helicópteros, velocípedos o antiguas bicicletas, son algunos de los objetos de la colección.

Praxinoscopio, (1877)

Praxinoscopio, (1877)

Las piezas  más antiguas y relevantes de la colección, se encuentran en el espacio dedicado a la Astronomía, destacando los dos astrolabios, y los mapas celeste (1634) y terrestre, construidos en madera y gran formato, que fueron utilizados para la enseñanza de la astronomía en el Colegio Imperial de Madrid en el siglo XVII. Además de una ballestilla de 1563 construida en madera y forrada de latón, que permitía, entre otras cosas calcular la altura de un astro sobre el horizonte.

Ballestilla (1563), para medir la altura de un astro sobre el horizonte

Ballestilla (1563), para medir la altura de un astro sobre el horizonte