Tendemos a pensar que tener sordera es algo excepcional, que no es comparable con perder visión, por ejemplo. Si a nadie le resulta anormal que una persona use gafas para corregir un problema de vista, parece que utilizar audífonos para el oído es una cuestión más delicada con la que no acabamos de sentirnos identificados.

Pero la realidad es otra. La realidad es que, si nuestra capacidad visual disminuye con la edad, la auditiva también lo hace. Es un proceso que se conoce como presbiacusia y por el que el oído, que además es un órgano muy delicado, se desgasta progresivamente. Esto es algo muy normal que les sucede a las personas en grados diferentes cuando se hacen mayores. Para detectar esta patología, tan solo es necesaria una prueba muy sencilla e indolora llamada audiometría.

Es precisamente esta actitud reticente a aceptar que la pérdida de audición es posible la que nos impide, en ocasiones, reconocer si este es nuestro caso. Muchas personas mayores se encuentran en una situación de presbiacusia sin ser conscientes de ello, lo que hace que se enfrenten a episodios difíciles en su relación con los demás y, a veces incluso, que se arriesguen a la exclusión social.

Por suerte, existen herramientas para superar el déficit auditivo provocado por el desgaste del oído. Como decimos, entre ellas están los audífonos, diminutos y modernos aparatos digitales que cuentan con diseños discretos y las mejores prestaciones, para que la experiencia de oír vuelva a ser agradable. La cuestión es aceptar o no que necesitamos utilizarlos y, para ello, lo mejor es comenzar por contestar a una serie de preguntas muy fáciles que nos revelarán mucha información.

Son las ocho preguntas que encontrarás en el cuestionario o test auditivo de Audifón. Gracias a ellas sabrás si necesitas visitar a un especialista en audición para revisar tus oídos. Léelas con atención y responde a cada una detenidamente:

  1. ¿Pides a menudo que te repitan lo que te acaban de decir?
  2. ¿Te cuesta seguir una conversación en la que intervienen varias personas?
  3. ¿Sueles tener alto el volumen de la televisión o la radio?
  4. ¿Tienes dificultades para entender lo que te dicen por teléfono?
  5. En la reuniones familiares, ¿sientes que se murmura a tu alrededor y no puedes seguir las conversaciones?
  6. ¿Has observado que no oyes el claxon de los coches cuando suena detrás de ti?
  7. ¿Te resulta complicado entender lo que te dicen en ambientes ruidosos como una tienda con música?
  8. ¿Te sientes cansado después de haber mantenido una conversación larga?

Si has contestado afirmativamente a más de una de estas preguntas, acude cuanto antes a los centros auditivos de Audifón. Allí disponen de las tecnologías más avanzadas para realizar una audiometría clínica, comprobar tus niveles de audición y entendimiento y detectar si hay algún problema en tu salud auditiva al que debas poner solución.