El Círculo de Empresarios ha presentado el 1 de febrero una Toma de Posición titulada “Un sistema de pensiones sostenible que asegure la cohesión y el equilibrio intergeneracional”, en la que propone reformas de consenso a corto, medio y largo plazo que permitan a España asegurar la sostenibilidad del Estado de Bienestar.

El Círculo considera que “la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones dependerá de la evolución futura de la tasa de dependencia, del empleo, de la productividad y de la competitividad de la economía española” y que “la viabilidad del sistema ha de garantizarse, a largo plazo, con su reforma estructural, y a corto y medio plazo con la adopción de nuevas medidas paramétricas”.

Entre las medidas a corto y medio plazo, por el lado del gasto se propone la creación de cuentas nocionales en las que se registren las aportaciones individuales de cada cotizante y los rendimientos correspondientes a su vida laboral como ya ocurre, por ejemplo, en Suecia y en Italia. Este sistema tiene la ventaja de un mayor conocimiento de la situación financiera facilitando la previsión y las decisiones de ahorro.

También se propone incrementar progresivamente el número de años de cotización que se toman en cuenta en el cálculo de la pensión, extendiendo en el futuro su período a toda la vida laboral, como ocurre en Austria, Finlandia, Portugal y Suecia. De esta forma aumentará la proporcionalidad entre las pensiones percibidas y las cotizaciones efectuadas. Asimismo, recomienda el Círculo “desincentivar la jubilación anticipada y fomentar la ampliación voluntaria de la vida laboral por encima de los 67 años”, ante el “incremento de la esperanza y las condiciones de vida, el retraso en la incorporación al mercado laboral y la mayor automatización y digitalización de los puestos de trabajo”.

Y, siguiendo la experiencia de Suecia, propone “ligar la revalorización de las pensiones a la productividad”. Por el lado de los ingresos, el Círculo sugiere “financiar la totalidad de las pensiones no contributivas con cargo a los Presupuestos Generales del Estado”. Respecto a la medida de elevar los máximos de la base de cotización, si bien supone un aumento de los ingresos del sistema, propone “valorar su impacto sobre la creación de empleo, el crecimiento de nuestras empresas y la productividad”.

Eliminar los topes salariales, máximos y mínimos, “debe responder a la voluntariedad del trabajador, lo que requiere la introducción de un esquema de cuentas nocionales y la no limitación de la pensión máxima”. Entre las medidas a largo plazo el Círculo insiste en su ya expresada idea de transformar el actual sistema de reparto en uno mixto basado en tres soportes: reparto, capitalización obligatoria y capitalización voluntaria, impulsando estas aportaciones voluntarias con un tratamiento fiscal más incentivador que el actual. También sugiere introducir incentivos para la prolongación de la etapa activa.

Esta reforma persigue promover la responsabilidad personal, que el sistema sea entendible por todos, financiable, sostenible y que se sustente en un consenso amplio y duradero en el tiempo. La puesta en marcha de este nuevo sistema de pensiones debe ir acompañado de un periodo de transición, tomando como referencia la reforma acometida en Suecia en los años noventa.