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Radiografía de los mayores españoles

El informe Un perfil de las personas mayores en España, 2017. Indicadores estadísticos básicos de los investigadores del CSIC Antonio Abellán, Alba Ayala y Rogelio Pujol, presenta una serie de datos demográficos, de salud, económicos y sociales que nos proporcionan una visión de la situación de las personas mayores en España, así como de los cambios que ha experimentado en los últimos años.

En España hay, a 1 de enero de 2016, 8.657.705 personas mayores (65 y más años), un 18,4% sobre el total de la población. Según la proyección del INE, en 2066 habrá más de 14 millones de personas mayores, 34,6% del total de la población que alcanzará los 41.068.643 habitantes. La década de los 30 y 40 registrará los mayores incrementos, con la llegada de las cohortes del baby-boom. Se ha iniciado un declive de la población total de España, y en 2066 habrá 5,5 millones menos que ahora (Padrón 2016).

La generación del baby-boom iniciará su llegada a la jubilación en torno al año 2024. La presión sobre los sistemas de protección social continuará aumentando y será muy notable en la década de los 40.

Aunque hay más mayores en las ciudades, en envejecimiento es más pronunciado en el mundo rural; por ejemplo, en los dos municipios más grandes de España (Madrid y Barcelona) viven casi un millón de personas mayores (995.589), más que en los 5.864 municipios rurales, donde el 28,2% son personas mayores.

Castilla y León, Asturias, Galicia, País Vasco y Aragón son las comunidades autónomas más envejecidas con proporciones de personas mayores que superan el 21%. Canarias, Murcia y Baleares son las comunidades con proporciones más bajas, por debajo del 16%. Cataluña, Andalucía, y Madrid son las comunidades con más población de edad, y superan el millón de personas mayores cada una.

En 2015, las mujeres españolas tienen una esperanza de vida al nacer de 85,4 años, y los hombres de 79,9 años (INE).

Más de la mitad de todas las estancias causadas en hospitales se debe a la población mayor: en 2015, ya suponen el 54,9%. Del total de altas, las enfermedades circulatorias (21,4%), respiratorias (16,4%), digestivas (11,9%) y neoplasias (11,2%) son las causas más frecuentes de asistencia hospitalaria entre los mayores. Le siguen en importancia las lesiones, las enfermedades genitourinarias y las del sistema osteomuscular.

Un 23,6% de personas mayores tiene obesidad, y otro 45,0% sobrepeso (Encuesta Europea de Salud, 2014). Significa que tienen un índice de masa corporal por encima de 25; el índice se calcula dividiendo el peso en kilos por la estatura en metros al cuadrado: sobrepeso, 25-29,9; obesidad, 30 y más.

La principal causa de muerte entre los mayores está relacionada con enfermedades del aparato circulatorio: provocó 107.011 fallecimientos. El cáncer (tumores) es la segunda causa de muerte (83.448 fallecidos). En tercer lugar, a distancia, se encuentran las muertes por enfermedades respiratorias (41.157 fallecidos).

La posición económica de los mayores ha mejorado relativamente en los últimos años; su tasa de riesgo de pobreza se sitúa en 12,3% (2015), inferior a la del resto de los españoles.

La mejora entre los mayores puede ser debida a que los demás han empeorado y el umbral de la pobreza baja; si los mayores mantienen sus ingresos, muchos quedan por encima del nuevo umbral. Esto hace pensar que los mayores tienen unos ingresos que se encuentran muy cerca del umbral de pobreza, situándose por encima o debajo según aumente o disminuye este umbral. Supongamos, por ejemplo, una persona mayor de 65 años con un ingreso de 890€/mes en el año 1 y el mismo ingreso en el año 2 (Figura 3.6); en el primero estaría por debajo del umbral de la pobreza (situado en 900 euros, 60% de la mediana de de ingresos de 1.500 euros); en el segundo año estaría por encima del umbral.

En España, la proporción de mujeres mayores que vive en soledad supera a la de hombres (2015: 24,4% frente a 17,3%).

Las mujeres cuidan con mucha mayor frecuencia que los hombres. La pirámide de cuidadores a personas de 65 y más años con dependencia ilustra gráficamente este patrón de cuidado. Destaca sobre todo el papel de los hombres de edad como cuidadores, en general de su mujer. La persona que fundamentalmente cuida de los hombres mayores que necesitan ayuda es su cónyuge, seguida de su hija. En el caso de las mujeres mayores que necesitan ayuda se invierte el orden, son las hijas las que fundamentalmente se hacen cargo de los cuidados, seguidas de otros familiares y amigos.

A partir de los 55 años se observa un notable descenso en los porcentajes de personas que utilizan Internet. Se percibe una brecha digital entre los mayores y el resto de la población. Entre las personas de 65-74 años, los hombres emplean el ordenador y acceden a Internet en mayor medida que las mujeres. En 2007, seis mayores de cada 100 utilizaban Internet. En 2014, esta cifra alcanza los 26. Este aumento ha sido más considerable en las mujeres.

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