El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, instó este martes al PSOE en el Senado a llegar a un acuerdo que garantice el sistema de pensiones “para 20 o 25 años”, de forma que lo que cobran los jubilados “no esté al albur” de las decisiones política de cada momento.

Rajoy hizo este llamamiento a los socialistas en respuesta a la pregunta que le formuló en el Pleno el portavoz de este partido en la Cámara Alta, Vicente Álvarez Areces, respecto a “las previsiones del Gobierno para mantener el poder adquisitivo de las pensiones”.

A este respecto, el presidente defendió la ley sobre pensiones aprobada en diciembre de 2013, por iniciativa del PP, que estableció que la subida de lo que cobran los jubilados no dependa sólo del IPC, pero que, en todo caso, estas asignaciones se revaloricen un mínimo anual del 0,25%.

Al mismo tiempo, Rajoy dijo que para garantizar las pensiones la “clave” es que se siga creando empleo, porque de esta forma “mejor le irá a los pensionistas y al conjunto del país”.

Al mismo tiempo, el jefe del Ejecutivo defendió que los partidos alcancen, en el seno del Pacto de Toledo, “un acuerdo de futuro para 20 o 25 años que haga más objetiva la cuantía de la pensión y no esté al albur de las decisiones cada momento”. “Nosotros tenemos la voluntad de llegar a un entendimiento y a un acuerdo y me gustaría que ustedes también tuvieran esa voluntad”, dijo Rajoy en referencia a que desearía entenderse con el PSOE en este asunto.

Por su parte, Álvarez Areces respondió que los socialistas quieren que se garantice el sistema de pensiones como “prioridad absoluta”, pero advirtió de que la solución no puede pasar por empobrecer anualmente a los actuales pensionistas y a los futuros.

El portavoz socialista destacó que distintas instituciones nacionales y europeas han llamado la atención de que, con la ley de pensiones de 2013 y el actual déficit español, las pensiones se revalorizarán sólo un 0,25% hasta 2022.

Por este motivo, el representante del PSOE pidió al Gobierno “medidas concretas” que permitan el sostenimiento de las pensiones, pero sin que las personas que ya no trabajan pierdan capacidad adquisitiva todos los años.