IVA REDUCIDO Y MEJORAS EN LA CALIDAD DEL PAN

El pan es un alimento fundamental en la cesta de consumo diario. En 2018, el consumo medio anual de pan por persona y año en España de situó en los 31,77 kilos.

La nueva norma de calidad del Pan, tiene como objetivo modernizar la legislación vigente desde el año 1984 que había quedado claramente desfasada y mejorar la información del consumidor.

Aprobada en el Consejo de Ministros del pasado 26 de abril, regula la información que reciben los consumidores clarificando, por ejemplo, las denominaciones de venta. Los consumidores habituales sabrán que si se etiqueta como integral, el pan ha de ser integral; o si es de masa madre.

Es importante para que los celiacos o intolerantes al gluten conozcan perfectamente lo que van a comprar y lo que van a consumir y, además, la norma  introduce una fiscalidad positiva, y garantiza que los ciudadanos adquieran productos de calidad perfectamente caracterizados y etiquetados.

Asimismo, la nueva norma mejora la competitividad del sector español del pan, garantiza la leal competencia entre industrias estableciendo las mismas condiciones a todos los productores, y facilita la innovación atendiendo las nuevas necesidades de los consumidores.

Para la Organización de Consumidores y Usuarios OCU se trata de la primera normativa que restringe el uso del término artesano, reservándolo para aquellos productos elaborados mediante procedimientos manuales evitando la publicidad engañosa sobre las formas de producción que OCU ha denunciado en reiteradas ocasiones. Asimismo, aunque en la nueva norma de calidad del Pan se establece incentivos para reducir la cantidad de sal en el pan, lamentan que lo retrasen hasta 2022 un plazo  que consideran «demasiado largo».  

NOVEDADES DE LA NUEVA NORMA

La nueva norma de calidad del pan contempla requisitos más estrictos para considerar un pan integral, exigiéndose que el 100% de la harina empleada sea integral. Para aquellos panes integrales o de otros cereales que no estén elaborados de forma exclusiva con ese tipo de harinas, se tendrá que indicar el porcentaje de harina en el etiquetado.

En el caso de pan de otros cereales, también se incluyen requisitos más estrictos, estableciéndose por ejemplo para el pan de centeno que sea elaborado solo con ese tipo de harina. También se define el pan multicereal.

Se concreta la definición de masa madre, que se preserva a un tipo de elaboración que limita el uso de levaduras industriales, y se establecen los requisitos para utilizar la denominación «elaborado con masa madre».

También se define la elaboración artesana del pan, en la que debe primar el factor humano frente al mecánico y los requisitos que se deben cumplir para poder incluir esta mención en el etiquetado de los productos.

Además se introduce una nueva definición del pan común, que incluye panes elaborados con otro tipo de harinas distintas a la del trigo, permitiendo así el uso de harinas integrales, de otros cereales, pero además, incluirá productos más beneficiosos para la salud, y muy demandados por el consumidor moderno, como son productos con salvado, etc.

Esta nueva definición de pan común permite que a partir de ahora, se aplique un IVA reducido a muchos más productos que hoy en día se consideran de consumo habitual en los hogares, como son los panes integrales, los panes de otros cereales distintos al trigo y los panes elaborados con salvado. De esta forma y gracias a la ampliación de la definición de «pan común», se van a beneficiar del tipo de IVA reducido (4%) más tipos de panes que tenían actualmente un tipo del 10%.

Esta rebaja fomentará el consumo de productos integrales (o a base de grano entero) una medida para OCU beneficiosa para la salud, ya que «diferentes estudios epidemiológicos avalan que comer estos alimentos reduce la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, etc». OCU cree que es necesario generalizar esta “fiscalidad positiva” a los alimentos más saludables.

Así mismo, fruto de las negociaciones entre las distintas administraciones, se ha incluido una última medida que consiste en limitar la cantidad de sal que se puede emplear para elaborar el pan común.