Vegetales verdes

Las dietas ricas en vegetales verdes como las espinacas o el brócoli ayudan a prevenir el envejecimiento de nuestro cuerpo gracias a sus cuotas de ácido fólico, calcio y una variedad de vitaminas y minerales. Contienen antioxidantes, y especialmente la espinaca, tiene altas dosis de ORAC, -una unidad de medida que determina cuán capaz es un alimento para destruir los radicales libres-.

Además, algunas verduras tienen altas cantidades de vitamina K, necesaria para una correcta circulación sanguínea que previene que se formen venas varicosas en la piel. Los fitonutrientes y antioxidantes que encontramos en ellas nos permiten proteger nuestra piel del sol.

Bayas

Arándanos, moras y cualquier baya tienen antocianinas, unos poderosos antioxidantes que protegen a nuestro cuerpo del daño causado por los radicales libres, que promueven el envejecimientos de los órganos, entre ellos, la piel.

Estudios han demostrado que los antioxidantes de los arándanos permiten destruir el estrés oxidativo, uno de los mayores causantes del envejecimiento de la piel.

Pescados grasos

Los ácidos grasos omega 3 de muchos pescados disminuyen la inflamación crónica, además de ayudar a tener un mejor estado de ánimo. Ambas cosas permiten que nuestra piel esté más sana y, por ende, se arrugue menos.

Granos enteros

El trigo, la avena y los panes y cereales integrales nos ayudan a mantenernos delgados, tienen un bajo índice glucémico, protegen contra la diabetes y las enfermedades del corazón. Todos estos beneficios se deben a que tienen una gran variedad de vitaminas, minerales y fibra que ayudan a la salud, incluso a la de la piel.

Aceite de oliva

El aceite de oliva tiene antioxidantes y grasas monoinsaturadas con efectos antiinflamatorios. Además, mejoran la circulación, dejando la piel más rosada y tersa. También fortalece las membranas de las células de la piel, lo que ayuda a retener la humedad, y por ende, evitar la piel seca que se arruga con mayor facilidad.