El pasado año, un total de 104.501 perros y 33.330 gatos fueron recogidos por las sociedades protectoras en nuestro país, según el “Estudio Fundación Affinity sobre el abandono y la adopción 2016”. A pesar de la tendencia a la baja de la cifra de animales de compañía que llegan a entidades protectoras a lo largo de los últimos años, el descenso es modesto y la cifra sigue siendo muy elevada.

Del total de animales de compañía recogidos por las protectoras en 2015, menos de la mitad fueron adoptados (44%), un 19% se devolvieron a su propietario gracias a estar identificados con microchip, un 14% sigue viviendo en la protectora y un 10% fueron sacrificados.

La tendencia en la tasa de adopción de perros se ha estabilizado durante los últimos tres años. En 2013 un 47% de los perros recogidos fueron adoptados, esta cifra bajó hasta el 45% en 2014 y subió un punto el año pasado hasta el 46% de los perros. En lo que se refiere a gatos, si bien la cifra es menor, sí se aprecia un incremento de las adopciones en los últimos tres años. En 2013, el 37% de los gatos recogidos por las protectoras fueron adoptados. Esta cifra ha ido creciendo hasta alcanzar un 40% en 2014 y un 41% en 2015.

Infografia Abandono 2016

Durante los últimos años también va en aumento el porcentaje de animales de compañía recogidos que se han perdido y que llevan microchip y pueden ser identificados y devueltos a sus propietarios. Los datos de 2015 reflejan que el 31% de los perros recogidos estaban correctamente identificados; una cifra en claro contraste con el caso de los gatos, en el que solo alcanza el 3%.

La diferencia entre el número de perros y gatos que pudieron ser devueltos a sus propietarios refleja, por un lado, la menor proporción de gatos identificados por sus propietarios y, por el otro, la llegada a los refugios de gatos que han nacido y se han criado en la calle.

En ambos casos siguen siendo cifras muy bajas. La correcta identificación y registro de los perros y gatos es un factor clave para incrementar el porcentaje de devoluciones de aquellos animales que se han perdido.

¿Por qué y cuándo se abandona?

Aunque existe una creencia de que el mayor número de abandonos se da en el periodo estival, el estudio de Fundación Affinity refleja, un año más, que la recogida de perros se mantiene estable a lo largo del año en el caso de los perros (1r cuatrimestre 32%, 2o cuatrimestre 35%, 3r cuatrimestre 33%) y es en el caso de los gatos donde encontramos un pico de recogidas durante el segundo cuatrimestre (1r cuatrimestre 27%, 2o cuatrimestre 42%, 3r cuatrimestre 31%) que se debe al ciclo natural de reproducción de los felinos, muy estacional durante este periodo.

En cuanto a las razones declaradas por los propietarios que entregan a su animal de compañía a un refugio, según el estudio, el principal motivo es el comportamiento del animal (15%), seguido por las camadas no deseadas (14%) y los factores económicos (12%), que había sido la razón más importante en los últimos años. El fin de la temporada de caza (10%) y el cambio de domicilio (9%), completan el listado de los cinco motivos más declarados.

¿Qué tipo de animal es abandonado?

El 80% de los perros y el 89% de los gatos abandonados son mestizos y la mayoría de ellos llegan al refugio en la edad adulta, aunque también son recogidos animales sénior de edad avanzada y cachorros, especialmente en el caso de los gatos como consecuencia de las camadas no deseadas.

Más del 66% de los animales que ingresan en un centro de acogida han sido encontrados en la calle. El 34% restante fueron llevados directamente a las entidades de acogida, y de estos tan solo un 30% son entregados por la persona que abandona.

El tiempo de permanencia en el refugio de los cachorros es mucho menor, unos tres meses, que el de los perros y gatos de mayor edad, que pasan un tiempo medio de estancia de siete meses. El menor tiempo de permanencia de los cachorros en el refugio puede explicarse por el atractivo que posee un animal joven para muchos adoptantes.

En cuanto al tamaño, la proporción de perros de tamaño medio y grande que llegan a los refugios es superior a su presencia en la población general canina. Esto puede sugerir que los perros de tamaño pequeño sufren menos pérdidas y abandonos que los de tamaño más grande.