En general, los ejercicios se clasifican en cuatro categorías principales: resistencia, fortalecimiento, equilibrio y flexibilidad. A pesar de que las describimos por separado, algunas de las actividades encajan en varias de las categorías. Por ejemplo, muchas de las
actividades de resistencia también ayudan a aumentar la fuerza, y los ejercicios de fortalecimiento pueden ayudar a mejorar el equilibrio.

Resistencia

Las actividades de resistencia o aeróbicas, aumentan el ritmo de la respiración y de los latidos del corazón. Estas actividades le ayudan a mantenerse saludable y a mejorar su condición física, y le ayudan a hacer las tareas que tiene que hacer todos los días. Los ejercicios de resistencia aumentan la salud del corazón, los pulmones y el sistema circulatorio. También retrasan o previenen muchas enfermedades que son comunes en los adultos mayores, tales como la diabetes, el cáncer del colon y el cáncer de mama, las enfermedades cardíacas y otras. Las actividades físicas que desarrollan la resistencia incluyen: caminar rápido, trabajar en el jardín (cortar el césped, rastrillar las hojas), bailar, correr, nadar, andar en bicicleta, subir escaleras o pequeñas montañas.

Las actividades de resistencia harán que sea más fácil empujar a sus nietos en los columpios, pasar la aspiradora o rastrillar las hojas secas del jardín.

Fortalecimiento

Incluso pequeños aumentos en la fuerza de los músculos pueden hacer una gran diferencia en su habilidad de mantenerse independiente y realizar actividades diarias tales como subir escaleras y cargas bolsas del supermercado. Algunas personas se refieren al uso de pesas para mejorar la fuerza de los músculos como “entrenamiento con pesas” o “entrenamiento de resistencia”. Son ejercicios de fortalecimiento levantar pesas o usar una banda de resistencia.

El entrenamiento para desarrollar la fuerza puede mantener su habilidad de cargar maletas u otros objetos, cargar a sus nietos más pequeños o levantar bolsas de abono en el jardín.

Equilibrio

Los ejercicios de equilibrio ayudan a prevenir las caídas, las cuales son un problema común en los adultos mayores. Muchos de los ejercicios de fortalecimiento de la parte inferior del cuerpo también ayudan a mejorar el equilibrio. Por ejemplo apoyarse sobre un sólo pie, caminar de talón a dedos o el Tai Chi.

Los ejercicios de equilibrio le pueden ayudar a pararse de puntillas para alcanzar algo en una repisa alta, subir y bajar las escaleras, o caminar sobre una acera desnivelada sin caerse.

Flexibilidad

Los ejercicios de estiramiento pueden ayudarle a su cuerpo a mantenerse flexible y ágil, lo cual le dará más libertad de movimiento tanto para su actividad física habitual como para sus actividades diarias. Para aumentar la flexibilidad, pruebe los siguientes ejercicios: estiramiento de los hombros y de la parte superior de los brazos, estiramiento de las pantorrillas o el yoga.

Los ejercicios de flexibilidad, o de estiramiento, hacen que le sea posible volver la cabeza hacia atrás para ver que hay detrás suyo cuando mueve el automóvil marcha atrás, arreglar la cama, o agacharse para atarse los cordones de los zapatos.