Grecia ha presentado a sus socios europeos la tan esperada reforma del sistema de pensiones heleno, y los medios griegos han filtrado una serie de cambios importantes para la vida de los griegos. En principio no se recortarán las pensiones actuales de quienes ya las cobran, pero sí de quienes se jubilen a partir de ahora.

Pese a que el Gobierno insiste en que se respetarán las pensiones actuales y no se recortarán aún mas (aunque sí se revisarán en el 2018), las denominadas nuevas jubilaciones, es decir, las de quienes las cobren a partir de este año, se recortarán hasta en un 35%, según asegura el diario Proto Thema, después de que el Ministro de Seguridad Social, Yorgos Katrúngalos, haya presentado la propuesta del Gobierno, de 170 páginas,al presidente de la República, Procopis Pavlópulos, y al secretario general del partido radical SYRIZA, así como a los principales partidos de la oposición.

Del mismo modo, otro de los cambios propuestos en este documento sería la creación de un fondo de pensiones único, que absorberá todas las cajas de salud y pensiones que aún existen en el país. Igualmente, las nuevas pensiones superiores a 750 euros al mes podrían sufrir un recorte del 15% cuando hasta ahora las pensiones mas recortadas habían sido las superiores a los 1.000 euros.

Dicha medida supondría un nuevo «castigo» para quienes durante años han cotizado grandes cantidades, ya que a partir de ahora verán desaparecer sus esfuerzos, dado que la prioridad de este Gobierno es proteger las pensiones mínimas y recortar las pensiones más elevadas. La pensión máxima que podrán cobrar quienes han cotizado las cantidades más altas durante años será de 2.304 euros al mes, en caso de una jubilación normal, y de 3.072 euros en caso de tener derecho a más de una pensión.

Se ha filtrado también que aumentarán en un punto porcentual las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas y en medio punto porcentual para todos los trabajadores, además de establecer que quienes deseen prejubilarse serán penalizados . Esto supone un golpe duro para muchas personas que perderían parte de la pensión mínima nacional de 384 euros. También se recortarán las llamadas pensiones complementarias que muchos empleados pagaban y siguen pagando para mejorar sus jubilaciones.

Queda también claro que a partir de ahora nadie podrá jubilarse antes de los 40 años cotizados o antes de los 67 años de edad, un cambio brutal en un país donde hasta el 2010 mucha gente se jubilaba a partir de los 15 años cotizados y en el que las mujeres podían hacerlo a los 60 años.

La reforma afecta también a quienes tienen pensiones de invalidez, pudiendo cobrar la pensión máxima mensual sólo en el caso de invalidez superior al 80 %. En caso de invalidez inferior, los afectados cobrarían solo el 50 % o el 70 % de su pensión.

Sin la reforma de las pensiones griegas, Grecia no podrá aprobar la primera revisión del acuerdo sobre el tercer rescate (de 86.000 millones en tres años) acordada por el «cuarteto» formado por el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. Pero es muy posible que los expertos de los cuatro organismos no acepten la propuesta griega y exijan mas recortes sin aceptar otras medidas compensatorias (como el pago de una pequeña cantidad por cada transacción bancaria efectuada en Grecia).

Tanto los sindicatos como la oposición entera se han mostrado contrarios a cualquier nuevo recorte en las jubilaciones actuales o futuras, algo que la portavoz gubernamental, Olga Yerovasiliu, ha descrito como una actitud «hipócrita e irresponsable», ya que las pensiones actuales no se ven reducidas y lo importante es conseguir que no se colapse la Seguridad Social. Porque, como comenta el catedrático Savas Robólis, experto en temas laborales, en un país de casi once millones de habitantes «como Grecia, donde sólo trabajan y cotizan 3.500.000 personas, 1.240.000 están en paro y 2.650.000 cobran pensiones, no se puede esperar ni remediar los graves desequilibrios en la sostenibilidad y eficiencia del sistema de Seguridad Social». Robolis ve también muy posible un empobrecimiento permanente de una gran parte de la población griega.