La residencia geriátrica San José en la localidad gerundense de Cassà de la Selva ha podido sustituir treinta camas convencionales por otras con sistema eléctrico que incluyen carros elevadores y mejoran, por tanto, el bienestar de los usuarios gracias a la herencia de 840.000 euros que una anciana dejó al centro el año pasado.

Según informa Negocios y Gestión de la Dependencia, durante este año se han estudiado las inversiones más eficientes que se podían hacer con ese dinero y del total de 840.000 euros, aproximadamente 109.000 se han destinado a la renovación de mobiliario.

Aparte de las camas, la residencia incorporará los próximos días nuevas butacas eléctricas y adaptará las habitaciones donde las actuaciones son más urgentes. El resto de dinero destinado a la renovación de mobiliario se irá gastando en los próximos años.

Durante este año los Servicios Técnicos del Ayuntamiento han actualizado el Plan de emergencias de la Residencia Geriátrica, que prevé actuaciones de adecuación del espacio. Es por ello que de cara al 2017 se llevarán a cabo todas las actuaciones de mejora de la instalación para hacerla más accesible y adaptada a las necesidades de los usuarios, como por ejemplo ampliar determinadas salas o adecuar los aseos de las habitaciones.

También se prevé hacer una unidad para personas con demencia y una sala de estimulación multisensorial destinada a los enfermos de Alzheimer en la que habrá varios elementos que permitirán estimular el tacto y la vista. Una de las nuevas salas llevará el nombre de la anciana que dejó la herencia en la Residencia Geriátrica San José como muestra de agradecimiento.